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Martes 31 de diciembre de 2002  Año VII   N° 2466

 

PREMIOS CLARIN ESPECTACULOS :

MARCELO POZZI

Un actor se revela

Fue distinguido como Revelación por su papel en Bésame mucho.

Pero empezó hace dos décadas en el Payró, dirigido por Jaime Kogan.

Ivana Costa. DE LA REDACCION DE CLARIN.


Un jurado formado, entre otros, por Alfredo Alcón, Roberto Cossa y Norma Aleandro lo eligió como actor revelación en la última entrega de los Premios Clarín al Espectáculo. Marcelo Pozzi, que está a punto de cumplir 40 años, dice que se trata de "un grato reconocimiento" a su formación, que inició todavía adolescente, en el Teatro Payró, y a sucarrera, conformada por algunos pocos pero siempre muy buenos desempeños actorales.

LENGUAJE. SU FORMACION EN EL PAYRO SIRVE HOY A LA ESTETICA CINEMATOGRAFICA Y TELEVISIVA USADA EN BESAME MUCHO.

(Foto: Leo Vaca)

 

Marcelo Pozzi comenzó a estudiar teatro después de haberse "deslumbrado" con la puest de Marathón, de Ricardo Monti, que realizó en su momento Jaime Kogan. Años después, Pozzi tuvo la oportunidad de ser dirigido por Kogan en dos de sus últimas puestas teatrales: La oscuridad de la razón —también escrita por Ricardo Monti— y Rayuela —versión escénica inspirada en la novela homónima de Julio Cortázar—. Tras la muerte de Kogan, la carrera de Pozzi siguió ligada al Payró. Allí fue dirigido por Diego Kogan en dos piezas de Javier Daulte: Criminal y Casino. "En un momento —dice Pozzi— decidí que era tiempo de partir. Durante algunos años estuve buscando un nuevo lugar. No es fácil. Hice publicidades de radio. Dirigí una pieza de teatro musical, Bolero, y también me vinculé a la asistencia de dirección con Gore, un espectáculo de Javier Daulte que tuvo muy buena repercusión aquí y en España".

Durante este año, Pozzi integró el elenco de la comedia Bésame mucho, protagonizada por casi todo el equipo actoral de Gore, y, como ésta, escrita y dirigida por Javier Daulte. El rol de Marcelo Pozzi —el de un policía que intenta solucionar el conflicto amoroso de una compañera de trabajo y termina complicado en un enredo desopilante—es de esos papeles secundarios que ganan protagonismo y brillo. Esto ocurrió, en parte, por la complejidad sin fisuras de la trama y, sin duda, por la calidad de la interpretación. "Como actor, el principal peligro de este personaje es arrancarlo del estilo naturalista del conjunto y llevarlo al expresionismo o a la exageración. Cuando un personaje sufre una transformación en escena (su personaje tiene que vestirse de mujer y luego no puede escapar del disfraz), el actor tiende a un cambio de registro. Por suerte creo que eso no ocurrió aquí."

Bésame mucho transcurre en una oficina: parece una oficina cualquiera pero el público es sorprendido porque el curso de la acción revela luego una dependencia policial. Los miembros de la fuerza son retratados a partir de sus conflictos amorosos, sus dudas existenciales, sus pequeñas rencillas cotidianas. Como además todo ocurre en un tono que mueve permanentemente a risa, uno puede verse tentado a creer que se trata, básicamente, de una sátira de las series argentinas de TV que muestran el universo policial como un antro de locas pasiones. "Yo no creo que Bésame mucho sea sólo una sátira. Mi identificación con la TV viene de mi experiencia: yo crecí mirando algunas series como Dos tipos audaces, Bonanza, Ladrón sin destino, y creo que este teatro tiene algo de eso. Hay algo muy televisivo en la forma en que llega el relato al espectador. Generalmente estamos acostumbrados a que el teatro es teatro, pero aquí el lenguaje es cinematográfico y televisivo."

¿Eso es bueno o es malo?

Para mí es muy positivo. En teatro resulta muy complejo volver verosímiles ciertas situaciones como un tiroteo, algo que uno está acostumbrado a ver bien resuelto en pantalla. Pero la idea de Daulte fue redoblar la apuesta teatral: volver a hacer del teatro un lugar divertido, menos solemne, que sorprenda contando una historia, sin que la principal meta sea "hacer pensar". El humor teatral suele ser estereotipado, por eso buscamos sorprendernos los actores para sorprender luego al público.

¿La forma de buscar la sorpresa del elenco fue a través de improvisaciones?

No, el trabajo con improvisaciones no fue fundamental. La base de la historia ya estaba escrita cuando empezamos a ensayar; pero no sabíamos el final. Tampoco lo sabía Daulte. Te cuento una anécdota: comenzamos a ensayar la primera escena (consiste en un logrado simulacro de copamiento de una comisaría) creyendo que se trataba de un hecho real, no de un simulacro. Pero no avanzaba la actuación porque en el "copamiento" había que "matar" a dos personajes; y nadie se atrevía a dejar a un compañero fuera de la obra en la primera escena. Luego se nos dijo que nadie iba a quedar afuera. Estas "sorpresas" nos dieron mayor verosimilitud.

Bésame mucho se presentó este año en el Festival de Teatro de Rennes (Francia) y entre mayo y julio del año próximo se ofrecerá en distintas salas de España. Seguramente, antes de viajar se repondrá en Buenos Aires en la misma sala donde se estrenó: el Teatro Del Pueblo. Mientras se prepara para viajar a España con Bésame mucho y también con Gore —en la que reemplazará a un actor—, Pozzi sigue con su labor porteña. Hoy trabaja en la asistencia de dirección de la nueva pieza de Daulte: Estás ahí, que se estrenará en febrero, con Héctor Díaz y Gloria Carrá. En febrero también subirá a escena la pieza El vuelo del dragón, cuya dirección coordinó junto a Daulte. Será cuestión de esperar.

 


 

 

 

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